El impacto de la inteligencia artificial generativa en la docencia universitaria de las disciplinas jurídicas y sociales

INTRODUCCIÓN Desde los estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) llevamos quince ediciones organizando una jornada para el intercambio de iniciativas, experiencias casos, prácticas y reflexiones sobre innovación docente universitaria relacionada con la tecnología. En las catorce anteriores se centraba el evento en el ámbito jurídico, con el nombre de “Jornada sobre Docencia del Derecho y TIC”, y ya en la edición del año 2024 se quiso abordar específicamente el fenómeno de la inteligencia artificial (IA) por lo que cambió el título a “Jornada de Docencia del Derecho, Tecnología e Inteligencia Artificial”, incluyéndose un eje temático destinado a la que es la tecnología más disruptiva que ha llegado a la docencia en este siglo XXI. Así, la IA, especialmente la denominada “IA generativa”, tiene conexiones con la docencia universitaria que pueden abordarse desde dos prismas: (i) como herramienta para el apren- dizaje; (II) como elemento que ha distorsionado la evaluación de las distintas actividades que elabora el estudiantado por su capacidad para generar texto y poner en duda la autoría de do- cumentos. Del primero veremos experiencias a lo largo de esta obra y del segundo se sabe que constituye una grave preocupación en el ámbito docente por lo que también tiene su reflejo en algunos capítulos. Es más, esta tecnología pone en jaque todo el sistema de evaluación e incluso supone una amenaza para las prácticas docentes que ya han intentado adaptarla. Pese a su novedad, resulta ya clásico el fracaso en la propuesta de actividades en las que el estudiantado debe criticar una respuesta proporcionada por la IA generativa… que finalmente es respon- dida fraudulentamente utilizando respuestas proporcionadas por la propia IA. Si bien la IA generativa comete errores y facilita información inexacta (“alucinaciones”), que el estudiantado sea consciente de ello gracias a la acción docente supone una buena práctica que puede caer en saco roto si comprueba que presentar un texto erróneo generado por IA pasa inadvertido ante el evaluador. Así, los intentos por exponer cuestiones éticas y de uso responsable de estas herramientas pueden resultar infructuosos. De hecho, como docentes deberíamos hacernos la siguiente pregunta: ¿tiene sentido que enseñemos a utilizar una herramienta que constantemen- te se equivoca?¿tiene sentido enseñar que la herramienta se equivoca si luego no somos capaces de detectar su uso fraudulento, a la par que erróneo, por parte del estudiantado? Finalmente, y con ánimo ciertamente provocador, ¿tiene sentido que enseñemos a utilizar una tecnología que va a destruir nuestros puestos de trabajo? Nótese que la IA ya ha provocado la pérdida de empleos que incluso ya la estaban utilizando como apoyo en sus tareas (ilustración, redacción de textos, etc.). Pasando a cuestiones más positivas, en esta última edición de 2025 quisimos abrir el aba- nico de propuestas a otras disciplinas jurídicas y sociales lo que ha permitido que a nuestra jor- nada llegasen comunicaciones relacionadas con la Sociología, la Criminología, las Relaciones Internacionales y la Ciencia Política. Así pues, también modificamos el título quedando inaugu-

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