Neurotecnología e Inteligencia Artificial: Fronteras legales y de gobernanza

44 Neurotecnología e Inteligencia Artificial: Fronteras legales y de gobernanza los 70 por POTTER, que la definió como la “ciencia de la supervivencia” 10 . Se trata de una de las más importantes éticas aplicadas, que actualmente comprende como subdisciplinas como la ética médica, animal y ambiental. Existe consenso al afirmar que la neuroética nació 11 en 2002, en un congreso or- ganizado por las universidades de Stanford y California celebrado en San Francisco ( Neuroethics: mapping the field 12 ), aunque el término ya había sido utilizado con anterio- ridad por CHURCHLAND. Resulta imprescindible contextualizar el nacimiento de la neuroética como disciplina con sustantividad propia, con el auge del desarrollo de las neurociencias, como por ejemplo, las técnicas de neuroimagen, concentrándose dichas iniciativas en el sector privado. Gracias a estos avances, podíamos obtener información nueva, de la que antes no disponíamos, que nos permitía establecer correlaciones entre las acciones humanas y las áreas del cerebro que se activaban. Ello debía acogerse “con grandes cautelas”, como ponen de relieve CORTINA y CONILL 13 , “porque la lectura de imágenes cerebrales, que en algún momento pa- reció asegurar un enorme avance para conocer qué zonas del cerebro se activan al ponerse en marcha determinadas conductas, está mostrando enormes limitaciones”. Como afirman estos autores, “es en este contexto de fervor neurocientífico, pero a la vez de cautelas, sospechas y críticas, en el que nace la neuroética” y, añadimos, en el que se demuestra toda su utilidad. Adentrándonos en el concepto de neuroética, debemos hacer referencia a la distinción realizada por ROSKIES 14 , que distingue dos ramas en la neuroética: la ética de la neurociencia y la neurociencia de la ética. La primera tiene por objeto establecer un marco ético para los problemas que puedan surgir en la investigación y en la aplicación de los avances neurocientíficos a los seres humanos, mientras que la neurociencia de la ética se refiere a la aplicación, precisamente del conocimiento neurocientífico, para comprender la ética. La distinción tiene relevancia, pues la éti- ca de la neurociencia, en tanto que ética aplicada, podemos considerarla integrada en la bioética. En cambio, la neurociencia de la ética tomaría distancia de la bioética 10 POTTER V., “Bioethics: the science of survival”, Perspectives in Biology and Medicine, Vol 14, núm. 1, pp. 127- 153, 1970, DOI: 10.1353/pbm.1970.0015 y posteriormente, en Bioethics: bridge to the future , Ed, Prentice-hall, 1971. 11 Para más detalles sobre el surgimiento de la neuroética Vid. CANABAL BERLANGA, A., “Origen y desa- rrollo de la Neuroética: 2002-2012”,  Revista de Bioética y Derecho , núm. 28, pp. 52 y 53, 2013.  https://dx.doi. org/10.4321/S1886-58872013000200005 12  Neuroethics: mapping the field , Conference proceedings, 13-14 mayo 2002, San Francisco, California, The Dana Foundation, Ed. Steven Marcus https://dana.org/app/uploads/2023/09/neuroethics-mapping-the-field.pdf 13 CORTINA, A. y CONILL, J. “Bioética y neuroética”. Arbor, Vol. 195, núm 792,: p. a503, 2019 https://doi. org/10.3989/arbor.2019.792n2004 14 ROSKIES A. “Neuroethics for the new millenium”, Neuron, 2002 Vol. 35 (1), pp. 21-3. doi: 10.1016/s0896- 6273(02)00763-8.

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